Cosas que he aprendido como freelance

Ser autónoma tiene sus pros y sus contras. Al principio te sientes perdida… y luego también. Bueeeeno, esto no es tanto así. Es complicado tener una estabilidad como freelance, pero hay algunas claves que te ayudarán a hacerlo más llevadero. Me gustaría contarte un poco mi experiencia y cómo llevo yo mi día a día en algunos puntos.

La soledad del autónomo. Cuando trabajas en una empresa tienes una jefa o un jefe que te dice qué tienes que hacer, cómo tienes que hacerlo y cuándo. Cuando eres autónoma tienes que marcarte tu misma las pautas. Esto resulta muuuy complicado al principio, pero luego te vas acostumbrando y vas creándote herramientas y trucos para ir al día.

Organización y objetivos, esa es la clave. Los lunes planifico la semana con los planificadores semanales que tengo en el espacio privado (Recursos) y luego voy actualizando sobre la marcha. El viernes compruebo si los objetivos se han cumplido o no y valoro cómo ha ido el trabajo. Es bueno hacerse listas y apuntar objetivos. Luego vas tachando lo que ya has acabado y te sientes bien 🙂

Compartir espacio. Este punto ha sido para mí la clave. Desde que vine a vivir a Jijona decidí tener un sitio fijo desde el que trabajar. Encontré un local y otros profesionales con los que compartirlo y creamos un coworking. Parece una tontería, pero estar acompañada, poder hablar y comentar, tomar un café a media mañana, etc. hacen que el día a día se haga muy ameno. Además, no nos engañemos, es una forma de compartir gastos y pagar todo más barato: internet, agua, luz… Trabajar desde casa es una opción, pero para ello te recomendaría dedicar un espacio solo a eso. De este modo cuando acabas tu jornada de trabajo sales de ahí y te permite cambiar el chip.

Libertad. Es complicado organizarse y llegar a ese punto donde todo marcha solo. Eres responsable de todo lo que implica tener un negocio, lo que se convierte en un caos y en mil historias cada día. Pero todo tiene su parte positiva, eres libre para decidir todo. Eres libre de organizarte y aprovechar el tiempo cuando creas. También eres libre de cogerte un mañana para pasear o una tarde para cocinar.

Burocracia. Este apartado es un rollo, pero tienes que llevarla al día. Yo odio hacer papeles, el IVA, el tal, el cual… Lo mejor es que te lleve todo este tema una persona especializada. Tienes menos riesgo de hacerlo mal y además estarás bien aconsejada en todo momento.

De todas formas, a mi me gusta tener todo bien organizadito en carpetas y archivadores. Guardo las facturas ordenadas en un archivador con sus separadores bonitos. Otro archivador lo utilizo para guardar todo lo que he utilizado para cada proyecto en bonitas fundas de plástico. Es muy útil tener todo a mano, en cuanto te pueda hacer falta algo tardas muy poquito en encontrarlo.

Y lo más importante… ¡aprender! Cada día aprendo, cada día es un reto que hay que superar. Puedes tener mucha experiencia, pero cada proyecto es nuevo y cada cliente es especial. Cada día hay que ponerse las pilas y preparar algo nuevo o aprender eso que te falta para llegar a estar a la altura. Y no sólo estoy hablando de cosas de diseño, no, desde escribir un mail a preparar un post, todo se tiene que aprender y en todo se puede mejorar. Rodéate de gente que sabe más que tu y aprende todo lo que puedas, ¡tenemos que ser esponjas!

Estas son algunas claves importantes para no perder la cabeza cuando trabajas de forma freelance. Al final lo más importante es tener un foco y caminar hacia él. Unos días son mejor y otros son peor. Unas veces tienes la cuenta a cero y otras te sientes rica. Pero lo importante es que tenemos que valorarlo todo en conjunto.

Trabajar como autónoma nos permite ser más felices, organizarnos para hacer todo aquello que un horario eterno nos quitaría.

¿Tú cómo te organizas? ¿Qué consejos darías a otros profesionales autónomos?

Sabina Alcaraz
info@sabinaalcaraz.com
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