Tus productos merecen un buen envase

La función del packaging  ha evolucionado a lo largo de la historia. El envase se utilizaba como algo meramente funcional. Anteriormente, se comercializaban la mayoría de productos a granel, utilizando envases resistentes y sobre todo, útiles. La leche, por poner un ejemplo, se consumía a pie de vaca o se repartía a granel por las casas. Comprador y vendedor se ponían de acuerdo y no había mayor imagen que acompañara el producto, a lo sumo, una botella transparente para repartirla.

Con el aumento de la competencia, el packaging  ha pasado de tener un papel utilitario a un papel de diferenciación. Ahora la leche tenemos que elegirla entre las diferentes formas que nos ofrece el establecimiento. No nos basta con una botella transparente que la contenga.

El packaging es el vendedor silencioso

El envase se ha convertido en una herramienta de venta, forma parte de la vida del producto, no solo envolviéndolo, sino dándole visibilidad y deseabilidad. Es la imagen de la diversificación con la que las empresas pretenden seducir al consumidor y forma parte de la experiencia de compra. La diferencia hará que un producto llame la atención respecto a su compañero de estante.

Con el aumento de la competencia, el packaging ha pasado de tener un papel utilitario a un papel de diferenciación.

¿Vas a poner en marcha una línea de productos y quieres que destaquen de tu competencia?

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¿Tienes ya un envase que convence y destaca?

 

Puedes ver mis proyectos, los envases no pasan desapercibidos. Me gusta darle un estilo a cada proyecto y que cada producto tenga una personalidad propia.

Me encantaría trabajar contigo, si crees que mi estilo te encaja, ¡escríbeme!